Tag : apoptosis

inmunidad y 7 plantas medicinales

Inmunidad y 7 plantas medicinales

inmunidad y 7 plantas medicinales

Y de repente un tiempo terrible. Frío. Cambios bruscos de temperatura. Pasamos del frío al calor, en cero coma uno. Y tu inmunidad, comienza a bramarte pidiendo que hagas algo. Pero tú pasas. Llega el primer resfriado. Llega la infección de garganta. Incluso se repite la sinusitis tan terrible, que pasaste el año pasado.

¿Todavía no te has enterado, que debes mimar tu sistema inmunológico? ¿Todavía no sabes, que la 1º barrera de inmunidad está en tu intestino?

Bueno no es cierto, la 1º está en la piel, se llama inmunidad innata, uno nace con ella. La inmunidad del intestino, es la llamada adquirida. Cuando nacemos, a través del canal uterino, la adquieres a partir, de la de tu madre (digamos que es la “parte” de inmunidad, que nos ayuda a “tirar para adelante”, los primeros meses de vida). Por ello los bebes nacidos por cesárea, tienen más tendencia a tener dermatitis, alergias, cólicos. Porque no ha adquirido parte de esta microbiota.

A lo largo de tu vida, tu sistema inmunológico, va desarrollándose y mejorando, gracias a esta inmunidad adquirida.

Verás, cuando estás en contacto con una sustancia patógena (virus, bacterias, hongos, sustancias químicas nocivas, que son son los antígenos), éstas van a ser capaces de desencadenar en tu cuerpo una respuesta inmunitaria. Dando comienzo a la formación de células específicas (los linfocitos T y los linfocitos B), para este antígeno. Se produce siempre después del primer contacto. Y de esta manera, tu cuerpo, recordará durante toda la vida, que esa sustancia patógena, es mala para ti y hay que estar alerta con ella.

¿Y cómo lo hacen estas células? Pues de varias maneras

– los linfocitos B, al ver el cuerpo extraño se activan. Comienzan a producir una células llamadas, inmunoglobulinas. Estas se unen al antígeno, inactivándolo. Y produce tu respuesta inmunitaria.

– los linfocitos T, para actuar necesitan de otras células, llamadas macrófagos (estos destruyen sustancias tóxicas, porque los fagocitan, se los “tragan”). Los macrófagos, sintetizan unas proteínas, llamadas citoquinas, que son las responsables de regular su función. Consiguiendo, que los macrófagos actúen de mediadores. Los van a presentar al antígeno (sustancia tóxica). Entonces se produce la respuesta inmunitaria. Pero aquí puede suceder que:

  • se activan los linfocitos T helper Th (son colaboradores), que producen inflamación y aniquilan al antígeno.
  • si se activan los linfocitos T citotóxicos Tc, estos eliminan al macrófago que lleva el antígeno. Produciendo su muerte (apoptosis). Es el método que tu cuerpo utiliza, para deshacerse de células “anormales”, como pueden ser las células cancerosas.

¿Qué sucede cuando se ven por segunda vez estos linfocitos con los antígenos?

La respuesta que produce tu cuerpo, es rapidísima y pontentísima, gracias a tus ganglios linfáticos (amígdalas, timo, vasos linfáticos, bazo, médula osea, hay racimos de ganglios linfáticos en el cuello, axilas, ingles, mamas…). Allí se reconocen, filtran y combaten a los antígenos (virus, bacterias, sustancias tóxicas…).

Bueno, pues hasta aquí un poco de fisiología de tu cuerpo, para que entiendas cómo las plantas medicinales, pueden ayudar a tu sistema inmunológico.

Para empezar, las que yo destacaría por su acción sobre tu inmunidad, serían:

  • Raiz de Echinacea tenemos varias variedades Echinacea angustifolia, Echinacea pallida, Echinacea purpurea se usan tanto las raíces de esta planta, como la sumida florida de la E. purpurea. 

Esta planta medicinal estimula la producción de citoquina, que estimula la formación a sus vez, de linfocitos. Con esto se consigue una acción inmunomoduladora. Es decir, estimula o deprime al sistema inmunológico (actuando sobre los factores celulares), en función de si hay infección o no. Se ha visto que las drogas constituidas por raíz de echinacea, son muy potentes frente a virus. Por ello, te lo recomiendo para reducir los síntomas de gripes y resfriados; para tratar herpes, pues van a impedir el crecimiento del virus, y la producción de citoquinas proinflamatorias. Úsalo, cómo preventivo de infecciones.

Te recomiendo su uso durante 8 semanas y luego descansa otras 8, para volver a empezar un nuevo tratamiento. Trata de buscar productos con extractos estandarizados de echinacea, son más potentes, con menos dosis.

Por cierto. Si tienes una enfermedad autoinmune, o tienes un tratamiento con inmunosupresores o tienes una enfermedad en la que tus niveles de leucocitos están muy altos, NO lo utilices.

  • Raiz de Uña de gato Uncaria tomentosa tiene una acción antiinflamatoria y estimulante sobre tu inmunidad. Te lo aconsejo también, por su acción antiviral, que regula la producción de linfocitos. Aumenta actividad fagocítica de los macrófagos y se aumenta la producción de linfocitos T.

También (¡Dios no lo quiera!), lo podrías utilizar, tras un tratamiento de quimioterapia. Pues se ha demostrado en numerosos estudios, que tiene un efecto citostático, es decir, retrasa o detiene el crecimiento de células (incluso las cancerosas), sin destruirlas (los estudios que se están realizando a día de hoy son muy esperanzadores, pero hay que seguir investigando).

¿Sabías que a dosis muy altas la raíz de uña de gato, es un anticonceptivo? Y todo esto es gracias a que en su composición hay un grupo de moléculas como son los alcaloides oxindolicos y los tetracíclicos.

  • Ajo Allium sativum tiene un efecto antimicrobiano y antifúngico. Se sabe desde la antigüedad, de esta propiedad. También te lo recomiendo, pues en distintos estudios, se ha demostrado su capacidad para aumentar el número de linfocitos y la fagocitosis de macrófagos, produciéndose una liberación del interferon-gamma. Todas estas acciones hacen que aumente tu inmunidad.
  • Raiz de Ginseng Panax ginseng C.A. Meyer es un adaptógeno, es decir cuando tu estás estresado (ya sea por estrés mental, por estrés ”corporal”, a consecuencia de una enfermedad, o sufres estrés “por el medioambiente”, por que hace mucho frío, o mucho calor…) gracias a al raíz de ginseng, tu cuerpo se “repone”, haciendo frente de forma muy eficaz a dicho estrés. También tiene una acción inmunomoduladora, por lo que mantendrá a tu alerta sistema inmunológico.
  • reishi Ganoderma lucidum. se utiliza como coadyuvante en tratamientos en cánceres de pulmón y cómo preventivo del cáncer colo-rectal. Estimula tu inmunidad, sin producir toxicidad, ni efectos secundarios.
  • Cordiceps o gusano de invierno Ophiocordyceps sinensis si tienes la desgracia de tener un cáncer, te recomiendo como inmunoestimulante el cordiceps. Se toma conjuntamente con la quimioterapia. De esta manera aumentarás tu resistencia física e inmunitaria. Búscalo en forma de extracto, pues necesitaras menos dosis, al ir muy concentrados.
  • aceite esencial ravintsara cinnamomum camphora este aceite esencial me parece maravilloso, a parte de ser un magnífico expectorante, te lo recomiendo como estimulante del sistema inmunológico. Frente a infecciones por virus o bacterias, es muy eficaz. Ponte una gota todas las mañanas en las muñecas, y haz respiraciones profundas, inhalandolo.

Aquí están las plantas medicinales, que mejor le van a tu inmunidad. ¿Las vas a probar? ¡Piensa diferente, piensa en verde!

Referencias bibliográficas:

fitoterapia.net

Sánchez C, Gupta M, Santana A. Actividad inmunomoduladora de las  plantas (I). Revista de Fitoterapia. 2002;2:151-63.

Arteche A, Vanaclocha B, Güenechea JI. Fitoterapia (3.ª edición). Vade-mecum de prescripción. Plantas medicinales. Barcelona: Masson; 1998.

Bruneton J. Elementos de fitoquímica y de farmacognosia. Zaragoza: Acribia; 2001.

Cayunao C, Erazo S, Backhouse N, Bachiller L, Zaldívar M, García R.

Estudio de la actividad antimicrobiana de un alcaloide oxindólico y actividad antioxidante de diferentes extractos de Uncaria tomentosa

(Willd.) DC. Revista de Fitoterapia. 2004;2:152-4.

Peris JB, Stübing G, Vanaclocha B. Fitoterapia aplicada. Valencia: MICOF Valencia; 1995.

Sánchez C, Gupta M, Santana A. Actividad inmunomoduladora de las  plantas (I). Revista de Fitoterapia. 2002;2:151-63.

Ha KC, Kim MG, Oh MR, Choi EK, Back HI, Kim SY, et al. A placebo-controlled trial of Korean red ginseng extract for preventing influenza-like illness in healthy adults. BMC Complement Altern Med. 2012; 12: 10. doi: 10.1186/1472-6882-12-10.

Gill BS, Navgeet, Mehra R, Kumar V, Kumar S. Ganoderic acid, lanostanoid triterpene: a key player in apoptosis. Invest New Drugs. 2018; 36 (1): 136-143. doi: 10.1007/s10637-017-0526-0.

Categorie: Vida sana

cancer-arbol-tejo plantas

Cáncer y el mundo de las plantas

Cáncer y el mundo de las plantas

Muy buenas a todos! Hace unos meses una amiga mía me llamó para preguntarme “¿Qué le podía dar para su madre, le habían detectado un cáncer y que con la quimioterapia tenía los pies hechos un poema, llenos de llagas?” Y que éstas eran tan bestiales, que le imposibilitaba el andar! Me comentó que habían probado de todo: cremas con corticoides, cremas específicas superhidratantes recomendadas por el oncólogo… ¡¡pero nada le cerraba las llagas!! Estaban realmente desesperadas y recurrieron a mí.

El caso es que yo NUNCA había tratado algo así, y recordaba que en el máster de fitoterapia  nos dijeron que con los casos de cáncer ¡¡HAY QUE TENER MUCHO CUIDADO!!, pues había interacciones entre plantas y tratamientos oncológicos.

La verdad es que me daba TERROR enfrentarme a una cosa así, pero era mi amiga ¡y no la podía dejar en la estacada! Con lo cual, me puse a estudiar y a investigar…y ¡¡ descubrí cosas ALUCINANTES!!

Tanto es así que les recomendé que usaran varios aceites esenciales, ¡¡y en cuestión de 1 semana, le habían desaparecido las llagas de los pies!! Estábamos encantados, por lo que decidí seguir estudiando y gracias a esos estudios, he implantado un servicio en la farmacia para ayudar a pacientes con cáncer, usando plantas medicinales, ¡¡con muy buenisimos resultados!!

El cáncer comienza cuando las células de nuestro organismo, al envejecer o al estar dañadas,  NO mueren (a esto se le llama apoptosis y es la muerte celular, de esta manera el organismo desecha las células que ya no son necesarias), sino que sobreviven cuando deberían de morir. Se forman células “anormales”, donde su ADN está dañado, y esto hace, que se dividan sin interrupción, ni control, formando masas que llaman tumores.

Los tumores malignos pueden invadir los tejidos cercanos, también a veces alguna célula se desprende de esta masa y se mueve gracias a la sangre o al sistema límbico, y va a otra zona de nuestro cuerpo, y es lo que se conoce como metástasis.

Se sabe a día de hoy que las células cancerígenas se alimentan de GLUCOSA, por lo que si tienes cáncer, es muy conveniente que cambies tu alimentación.

Como curiosidad deciros que las células cancerosas tienen la capacidad de influir en células normales, para que éstas formen vasos sanguíneos y de esta manera aumentar la llegada de  todo el oxígeno y nutrientes que ellas necesitan para seguir creciendo. Los tratamientos oncológicos que se utilizan van encaminados a “tapar esos vasos sanguíneos por los que el cáncer se alimenta y respira” y de esa manera el cáncer va muriendo.


Plantas qué pueden ser útiles contra el cáncer…¿cuáles son?

Los primeros tratamientos contra el cáncer salieron del árbol del tejo Taxus bacatta a finales de los años 70. Ya que tienen un principio activo –  taxanos, el que se extrae de sus hojas y su corteza y es muy efectivo para curar el cáncer de ovarios.

Lo curioso de este árbol fue que era odiado por su toxicidad, pudiendo producir la muerte del que se lo tomaba. Pero cuando se produjo este descubrimiento contra el cáncer, apunto estuvo de extinguirse, pues se hacían talas indiscriminadas de los tejos…y en muchas zonas desaparecieron para siempre.

Los árboles del tejo tardan 200 años aproximadamente en tener una altura de 20 metros. Y para conseguir medio gramo de taxanos, necesitaban la corteza de un tejo de 12 metros, ¡¡casi nada!!, por lo que tuvieron que sintetizarlo químicamente y es cuando salieron medicamentos como el “paclitaxel”, “docetaxel” y “cabazitaxel”.

También tenemos otra planta muy útil contra el cáncer –  el Comino Negro Nigella Sativa y lo tenemos en aceite vegetal y en aceite esencial y son muy completos para personas con cáncer. Ambos aceites se obtienen de las semillas y su aceite esencial, en especial se obtiene por destilación de Co2 supercrítico. Ambos aceites son ricos en timoquinona y en oncología se usan mucho, por vía oral, por su función antiinflamatoria, antioxidante, antitumoral.

Además su mecanismo consiste en impedir la formación de nuevos vasos sanguíneos alrededor de las células cancerosas, ya que a través de estos vasos sanguíneos les llegan oxígeno y nutrientes. Y como ya hemos explicado antes, si inhibimos el crecimiento y desarrollo de los mismos, al final las células cancerosas mueren.

También el comino negro es capaz de inducir la apoptosis celular tumoral, produciendo la muerte tumoral programada de las células cancerígenas, que es un mecanismo de defensas de nuestro cuerpo, que podemos estimular para las células cancerosas. El comino negro no tiene contraindicaciones. A grandes dosis por vía oral sólo da problemas gástricos, por ello es recomendable no sobrepasar la dosis de una cucharadita de café 2 veces al día.

Bueno, fijaos que maravillosas son nuestras plantas, ¡¡ cómo nos pueden ayudar!!

Espero que os haya servido! Piensa en verde!

Referencias:

Buckle J. Clinical Aromatherapy: Essential Oils in Healthcare 2015 Elsevier.

Schnaubelt K.The Healing Intelligence of Essential Oils: The Science of Advanced Aromatherapy 2011 Healing Arts Press.

Tisserand R. and Young R. Essential Oil Safety: A Guide for Health Care Professionals 2013 Churchil Livingstone.

Talib WH1.Regressions of Breast Carcinoma Syngraft Following Treatment with Piperine in Combination with Thymoquinone. Sci Pharm. 2017 Jul 3;85(3). pii: E27. doi: 10.3390/scipharm85030027.

Categorie: Cáncer