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como alimentar el cerebro

¿Sabes cómo alimentar a tu cerebro?

¿Sabes cómo alimentar a tu cerebro?

La pregunta es bien sencilla. ¿Sabes cómo alimentar a tu cerebro? ¿Sabes que si éste está bien nutrido, tendrás menos problemas de concentración, alteraciones del sueño, depresión, incluso de desarrollar enfermedades degenerativas? Pues sí. Cree, lo que te digo. Igual que alimentas tu cuerpo, para que este sano, alimenta tu mente.

¿Sabías que el 60% de la composición de tu cerebro son ácidos grasos?

Pero la principal comida de tu seso es glucosa. Si, simplemente azúcar. Es el primer consumidor de tu organismo. Pero no sólo de azúcar vive tu mente. Para que estés cognitivamente en forma necesitas alguna cosilla más. Aquí tenemos

1. Aminoácidos como

  • el triptófano, tu cuerpo no es capaz de sintetizarlo, por ello hay que tomarlo a través de la comida o de suplementos nutricionales. El triptófano es esencial, para la formación de las hormonas llamadas serotonina y melatonina. La serotonina como sabes es la hormona de la felicidad. Y gracias a ella:
        • tu estado anímico es estable.
        • puedes concentrarte
        • es precursor de la melatonina, hormona del sueño
        • activa tu actividad sexual.
  • la L tirosina tampoco lo puedes sintetizar. Es importantísima también pues es fundamental para la formación de dopamina, adrenalina, epinefrina y serotonina. Recuerda que la dopamina es una hormona, que se encarga de:
        • tu motivación
        • de buscar soluciones a los problemas
        • de la concentración y la memoria
        • te ayuda en la toma de decisiones
        • gracias a ella, expresas las emociones
        • es la responsable del placer
  • glicina es un aminoácido no esencial, es decir, tu organismo es capaz de sintetizarlo. Actúa como un neurotransmisor del sistema nervioso.
  • taurina es sintetizada por tu cuerpo a partir de cisteína y metionina, en tu hígado. Pero desgraciadamente, tienes una capacidad muy limitada. Además esta capacidad, estará mermada, si tienes estrés físico o emocional. Este aminoácido participa en el funcionamiento de tu cerebro, entre otros. La taurina va a impedir que tu cerebro se intoxique. En contra de la creencia popular, la taurina produce relajación y calma. Además es un maravilloso antioxidante.
  • glutamina es esencial para que tu cerebro, puede utilizar la glucosa como fuente de energía.

¿Te imaginas vivir sin estos aminoácidos tan importantes? ¿Qué harías sin motivación, sin poder dormir, sin concentrarte, con tu cerebro llena de tóxicos? Sería un caos tu vida.


2. Ácidos grasos omega 3, como es el DHA (decoxahenanoico) EPA, se ha visto, que un déficit de estos en tu cerebro, llegan a  producir deterioro cognitivo, depresión, estrés, agresividad, demencia, trastornos neurológicos… Pues forman parte de las membranas celulares. Si desde pequeños crecemos con un déficit de este tipo de ácidos grasos, se ha visto que en la vida adulta, puede haber trastornos neurológicos importantes. Este tipo de ácidos grasos, lo encontramos en el pescado azul, pero tienes que tomar grandísimas cantidades para cubrir las necesidades de tu cerebro, porque el nivel de mantenimiento sería tomar 1000-1500 mg/día.


3. Minerales. Son importantísimos. Se les llama nutrientes neuroselectivos. Sin ellos, en tu cerebro no se producirían ciertas reacciones químicas. Aquí tenemos:

  • Yodo, forma parte de la hormona tiroidea, tan importante en el embarazo para desarrollar el cerebro del futuro bebe y sus neuronas. Si tienes un déficit muy severo, puedes llegar a desarrollar trastornos neurodegenrativos.
  • Hierro, su carencia, puede producir que no llegue suficiente oxígeno a tu cerebro. No se producirá la formación de dopamina y serotonina (recuerda, son las hormonas de la felicidad), hormonas tiroideas. El déficit de hierro es nefasto para tu aprendizaje.
  • Zinc es indispensable para el metabolismo cerebral. Está muy relacionado con el desarrollo del hipocampo. Este es el responsable de que almacenes tus recuerdos nuevos. Para que te orientes bien. Para que regules las reacciones que tu cuerpo produce frente a situaciones de estrés.
  • Selenio es un gran antioxidante. Sobretodo, impide que se deterioren las funciones cerebrales.
  • Cobre es esencial. Su déficit puede hacer que no se transmita bien el impulso nervioso, retrasando todas las funciones cerebrales. Puedes llegar a tener un deterioro mental. Y sus bajos niveles se relacionan con enfermedades neurodegenerativas, como el parkinson, esclerosis múltiple… etc.

4. Neurotransmisores. Son los mensajeros de tu cerebro. Te destaco

  • dopamina es la encargada de la alegría. Se forma a partir de L-tirosina. La puedes encontrar en el pescado, los huevos, los frutos secos, la carne.
  • noradrenalina es la encargada de que mantengas la atención, de que te mantengas despierto y consciente. Se forma a partir de L tirosina o fenilalanina. Lo encuentras en los mismos alimentos que el anterior.
  • Serotonina, es la responsable de que tu estés contento, feliz. Para su formación se necesita aminoácidos como el L triptófano. Lo puedes encontrar en el plátano, semillas de sésamo, pipas de girasol…
  • acetilcolina, gracias a él regulas la atención y la memoria. Asimilas nueva información. Y cuida tu estado de ánimo. Se forma a partir de colina. Lo encuentras en los huevos de corral y el hígado.
  • GABA es el responsable de minimizar el estrés y la ansiedad. Sus bajos niveles se relacionan con depresión, alzheimer, esquizofrenia, bipolaridad… Se forma a partir del ácido glutámico, que se encuentra en la verduras de hoja verde, cebolla, huevos de corral…
  • Taurina

5. Glucosa se obtiene de los alimentos que tu comes y va por la sangre hasta tu cerebro. Cuando comes, los niveles de glucosa en tu sangre, aumentan. Esto provoca que tu páncreas, sintetice insulina. Gracias a esta, la glucosa puede entrar dentro de tus células, digamos que la insulina es una especie de llave. Y es usada para producir energía, por que ¡imaginate tu cerebro, sin energía! El centro de operaciones de tu cuerpo, sin “electricidad para mantener los ordenadores de tu organismo encendidos y poder seguir realizando operaciones básicas, como andar, hablar, o incluso respirar…”.

Esto es lo que pasa, cuando tienes una HIPOGLUCEMIA. La falta de glucosa en las células de tu cerebro, que te puede producir visión borrosa, irritabilidad, temblores, hambre… si esto persiste en el tiempo, puedes entrar en coma. Tu cerebro desconecta todas las funciones. IMPENSABLE ¿verdad?

Por eso cuando tu cerebro detecta que tiene poca glucosa, te manda una señal de hambre para que metas alimentos, que luego transformará en glucosa en el intestino. Recuerda, que el exceso de glucosa, tu organismo lo transforma en grasa… ¡por si algún día necesita un aporte de energía y tú, no metes alimentos en tu cuerpo! Ten presente, que este es el mecanismo, por el que engordas.


6. Por último, me gustaría que supieras, lo importantísimo que es el sueño. Es verdad, que no es un alimento para tu cerebro. Pero sí es fundamental para que tu seso, se LIMPIE. Sí, como lo oyes. Por la noche tu sesera, se limpia de todas las sustancias tóxicas, como son las placas beta-amiloides. Esta limpieza se produce, gracias al sistema glinfático (descubiero en el 2012). Gracias a él, se reciclan todos los desechos de tu cerebro. Los cuales son transportados por el líquido cefalorraquideo. Se ha asociado las placas beta amiloides, a enfermedades como el Parkinson, Alzheimer… Por tanto es fundamental, que tengas bien tus niveles de melatonina, para que descanses por la noche, y tu sistema glinfático trabaje de forma óptima. Además la melatonina es un potente antioxidante.

Aquí tienes una pautas de cómo cuidar tu cerebro. Alimentándolo bien. Y durmiendo. La verdad es que no hay más. Sencillo.

¿Te apuntas a pensar en verde?

Referencias:
Fundación natura fundation as YT, Bagchi M, Bagchi D, Preuss HG. Safety of 5-hydroxy-L-tryptophan. Toxicol Lett. 2004;150(1):111-22

Davis JM, Alderson NL, Welsh RS. Serotonin and central nervous system fatigue: nutritional considerations. Am J Clin Nutr. 2000;72(2 Suppl):573S-8S

Meyers S. Use of neurotransmitter precursors for treatment of depression. Altern Med Rev. 2000;5(1):64-71

Lima L, Obregon F, Cubillos S et al. Taurine as a micronutrient in development and regeneration of the central nervous system. Nutr Neurosci. 2001;4(6):439-43.

Cardinali DP, Furio AM, Brusco LI. Clinical aspects of melatonin intervention in Alzheimer’s disease progression. Current Neuropharmacology. 2010;8(3):218–227.

Karbownik M, Reiter RJ. Antioxidative effects of melatonin in protection against cellular damage caused by ionizing radiation. Proc Soc Exp Biol Med, 2000;225:9–22.

Kayumov L, Brown G, Jindal R, Buttoo K, Shapiro CM. A randomized, double-blind, placebo-controlled crossover study of the effect of exogenous melatonin on delayed sleep phase syndrome. Psychosomatic medicine. 2001;63:40–48.

Lewy AJ, Ahmed S, Jackson JM, Sack RL. Melatonin shifts human circadian rhythms according to a phase-response curve. Chronobiol Int 1992;9:380-392.

Categorie: Vida sana

salud intestinno

Tu salud empieza en tu microbiota intestinal

Tu salud empieza en tu microbiota intestinal

En tu intestino hay millones de bacterias, virus, hongos y levaduras. Es el microbioma. Pero los organismos más beneficiosos que hay en ella, son bacterias. En tu microbiota, podemos encontrar 7 tipos (filos) de bacterias. Los más importantes son los firmicutes, los bacteroidetes y los actinobacterium. Representan el 95% de tus bacterias intestinales. La gran mayoría son anaerobias, es decir no necesitan el oxígeno, para vivir.

Tu microbiota, además, está formado por más organismos, algunos de ellos están de forma esporádica en ella, son transeúntes.

Lo normal es que tu microbiota, sea más o menos “estable”, siempre que tú estado de salud, sea SALUDABLE. Más o menos, debe de estar constituida de la siguiente manera

  • Firmicutes (60-80%)
      • Ruminiococcus
      • Clostridium
      • Lactobacillus
  • Bacteroidetes (20-30%)
      • Bacteroides
      • Prevotella
      • Xylanibacter
  • Actinobacterias (menos de un 10%)
      •  bifidobacterium
  • Proteobacterias (menos de un 1%)
      • escherichia
      • enterobacteriaceae

Los firmicutes, también conocidos como endobacterias, se ha demostrado, que están muy relacionadas con la obesidad. Son bacterias “malas”, cuando están en desequilibrio. Tener una mala alimentación, basada en grasas saturadas y en una alta cantidad de proteína animal, promueve el crecimiento de este tipo de bacterias. Aunque no te guste, es necesaria su existencia. Pero claro, deben de estar viviendo en armonía con el resto. Se ha visto que los firmicutes, aumentan la capacidad para digerir unos polisacáridos, que en condiciones normales son indigeribles, las personas delgadas las eliminan por las heces, sin absorberse.

En la persona obesa, estos polisacaridos, al digerirse, dan lugar a monosacaridos y ácidos grasos de cadena corta, que si son absorbidos, y por tanto se obtiene más energía.


Los bacteroidetes (son bacterias gramnegativas), son muy importantes a nivel metabólico e inmunológico. Cuando predominan, se asocian a un estado de salud, SALUDABLE. También controlan el crecimiento y la colonización de los firmicutes.

Los géneros bacteroidetes más destacados son Prevotella y los Bacteroides, son los dos enterotipos, que predominan más en ti. Estas fermentan la fibra, que tomas en tu dieta. Esa fibra que no la absorbes, ni la digieres. Pero lo hacen de distinta manera, la Prevotella de forma más eficaz que los bacteroides.

Al fermentar la fibra, se produce ácidos grasos de cadena corta, concretamente, propionato. Este ácido graso, tiene la propiedad, de reducir tu colesterol, disminuye la producción de grasa en el hígado y produce un efecto saciante. Los Prevotella lo hacen 3 veces más que los Bacteroides.


Todo esto está genial, pero desgraciadamente, este equilibrio en tu intestino, se puede ver alterada por:

  • el estilo de vida que llevas, estrés, medioambiental
  • una dieta inadecuada (exceso de azúcar y falta de fibra)
  • poco ejercicio
  • los antibióticos, antiinflamatorios…etc
  • el envejecimiento
  • enfermedades

Todo esto hace, que en tu microbiota, los “residentes intestinales” más beneficiosos desaparezcan o estén en menor número, del que sería recomendable. Y sus huecos, son ocupados por residentes “malos”, ósea los firmicutes o endobacterias.

Cuando esto sucede, los primeros síntomas, apenas los percibes como síntomas, de que algo en tu intestino va mal. Los principales son trastornos digestivos como:

  • flatulencias
  • y/o diarreas
  • o estreñimiento

Todo esto va acompañado de una capacidad digestiva reducida. Y por tanto, de una reducción en la absorción de tus nutrientes. Por lo que si esto no lo arreglas. Llegará un momento, en que en tu cuerpo, haya deficit de nutrientes esenciales, tipo vitaminas, magnesio…

Si esto sigue agravándose, puedes desarrollar enfermedades tan insospechadas, como la depresión, ansiedad… ¿a qué es alucinante?

Por lo que es esencial, tener una microbiota equilibrada y armoniosa.

Antes se pensaba que el intestino del feto, en el útero de la madre, era estéril. Pero se descubrió, que tienen una pequeña cantidad de bacterias, que provienen de la placenta de la madre. Pero además hay una curiosidad. Y es que son similares estas bacterias, a las que existen en la boca de la madre.

Durante el parto vaginal, el niño se “impregna” de las bacterias, que hay allí. Y estas, comienzan a colonizar su intestino. También en la lactancia, el bebé toma la microbiota que hay alrededor de la areola.

Se hizo una investigación, con niños nacidos por cesárea. Cogieron y frotaron alrededor de su boca, piel y ano, con bacterias vaginales de su madre, dentro del minuto después de nacer. Al mes, se vio, que estos niños, tenían una microbiota muy parecida, al de un bebé, nacido por parto vaginal.

En los primero ocho meses de vida, tu microbiota, está compuesta principalmente por bifidobacterias. Son fuertemente acidificantes, pues necesitas mantener el intestino, libre de sustancias patógenas. Si estas bifidobacterias no están presentes o lo están en una menor cantidad, tu microbiota desfavorable (firmicutes) colonizará y se producirá cólicos, flatulencias, eructos, estreñimiento, heces malolientes, diarreas.

Por ello, es bueno dar Bifidobacterium infantis  y Lactobacillus rhamnosus, a los bebés para ayudarles en estos primeros meses.

Durante la ancianidad, tu microbiota vuelve a cambiar. Aumentando el número de enterobacterias (residentes “malos”) y disminuyendo los bifidobacterias. Esto hace, que el medio no esté tan ácido, sobretodo en el intestino delgado y haya un crecimiento del Clostridium difficile, por ello tienen diarrea las personas mayores.


Cuando tienes una microbiota armónica y saludable:

  • tus bacterias, ayudan a descomponer, los carbohidratos, los azúcares y las fibras. Para obtener nutrientes, producen una serie de enzimas desintoxicantes, para el proceso de la digestión de los alimentos. Tales como la lactasa; que neutralizan alérgenos, pesticidas, tóxicos…
  • regulan el movimiento de tu intestino y el peristaltismo. Como son los lactobacilos y algunas levaduras. De esta manera, se trata de evitar lo más posible, el proceso de descomposición, en esta zona. De esta forma evitarás, generación de gases, estreñimiento, cáncer. Acumulación de sustancias tóxicas. Por ello si tomas probióticos, te protegerán, frente a estos tóxicos.
  • modula el sistema inmunológico. El intestino es el órgano inmunológico más grande del cuerpo. Si tu microbiota está en óptimo estado, esto tiene un efecto positivo sobre el sistema inmunológico. Por ejemplo, ayudan en la producción de anticuerpos.
  • previenen las alergias, las bacterias beneficiosas de tu microbiota, entrenan a tu sistema inmunológico. Para que este distinga entre sustancias patógenas y las inocuas. De esta manera, tu microbiota impide, que tu sistema inmunológico dé una respuesta exagerada, produciendo una crisis de alergia.
  • modulan la conexión intestino cerebro
  • producen ácidos grasos de cadena corta (FOS y GOT), con los que disminuir, los valores de Ph en tu intestino, y alcanzar un equilibrio, en el ambiente intestinal. Se previene de esta manera el crecimiento excesivo de bacterias y hongos patógenos. Algunas cepas, secretan bacteriocinas. Estas son sustancias perjudiciales, para los residentes desfavorables de tu microbiota.
  • producen tu vitamina K y B1, B6,B12, ácido fólico y biotina, de esto se encargan las bifidobacterias.
  • regula los niveles de grasas, colesterol y triglicéridos.

Cuando tienes una microbiota alterada se produce:

  • desequilibrio en el Ph, por lo que los alimentos no se absorben bien. Esto produce un mal suministro de nutrientes al cuerpo.
  • las bacterias patógenas, comienzan a crecer, produciendo toxinas. Esto va degradando la mucosa intestinal. Produciendo apertura de las “tie action” (son canales que se abren entre las células) y entrando sustancias al torrente sanguíneo, que no deberían. Esto produce procesos inflamatorios de bajo grado. Si esto continua, se producen enfermedades crónicas (como la diabetes tipo 2). Si esto sigue, termina por descontrolar tu sistema inmunológico.

¿Cómo puedes recuperar tu microbiota intestinal?

  • Con una dieta rica en fibra fermentables, proteínas, baja en carbohidratos y azucares.
  • L-glutamina, es un nutriente, para las membranas mucosas. Es el alimento de tu microbiota, haciendo que esta esté más saludable; ocasionando que las sustancias favorables estén donde tienen que estar, y por tanto disminuyendo la posibilidad de tener procesos inflamatorios de bajo grado en cualquier parte de tu cuerpo. La L-glutamina, estimula tu sistema inmunológico.
  • prebióticos, son fibras que son bien absorbidas por tu microbiota intestinal beneficiosa. Actúan cómo su alimento. Aquí tenemos a la inulina y a los FOS (frutooligasacáridos)
  • probióticos, son microorganismos vivos. Al consumirlos en dosis adecuadas,  mejoran las bacterias beneficiosas, que forman parte de tu microbiota, promoviendo su desarrollo. Al crecer en el intestino y adherirse a la mucosa intestinal, evitan que bacterias patógenas ocupen esos sitios y produzcan efectos indeseados. Actúan como una barrera, que evita, la colonización de organismos patógenos. Busca los probióticos de amplio espectro, es decir deben de tener desde 2 cepas a más de 35, sus efectos son aditivos e incluso sinérgicos. Además hay evidencias científicas, demostrando la función de algunas cepas sobre:

– su capacidad de estimular y regular, respuestas inmunes (tanto la natural, como la adquirida)

– acortar la duración o reducir el desarrollo de ciertas infecciones.

– aliviar síntomas producidos por la alergia

– aliviar síntomas producidos por enfermedades autoinmunes.

– regulación del colesterol

– acciones antioxidantes

estreñimiento

Debes de saber también, que los probióticos deben de cumplir una serie de requisitos, como

  • resistir el Ph del ácido gástrico, las enzimas digestivas y las sales biliares.
  • adherirse a las mucosas o a las células epiteliales instestinales, vaginales u orales.

Creo que está demostrado, lo importante de cuidarse el intestino, ¿no crees? Tu salud empieza por tu intestino. No lo olvides. Piensa diferente. Piensa en verde.

Referencias

Natura fundation.

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Tingting Chen, Wenmin Long, Fiber-utilizing capacity varies in Prevotella- versus Bacteroides-dominated gut microbiota Scientific Reports 7, Article number: 2594(2017)

R.E. Ley, F. Backhed, P. Turnbaugh, C.A. Lozupone, R.D. Knight, J.I. Gordon.

Obesity alters gut microbial ecology.

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Schwiertz, D. Taras, K. Schafer, S. Beijer, N.A. Bos, C. Donus, et al.

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Zhang, M. Zhang, S. Wang, R. Han, Y. Cao, W. Hua, et al.

Interactions between gut microbiota, host genetics and diet relevant to development of metabolic syndromes in mice.

ISME J., 4 (2010), pp. 232-241

http://dx.doi.org/10.1038/ismej.2009.112 | Medline

Categorie: Vida sana

Los cofactores, aminoácidos, oligoelementos y su importancia

Los cofactores, aminoácidos, oligoelementos y su importancia

Los cofactores, aminoácidos, oligoelementos y su importancia

Dicen que “somos pura química”… ¡Y si te soy sincera, cada vez lo veo más! Nuestro organismo está constituido por átomos de carbono, oxígeno, hidrógeno, azufre, fósforo… ¡¡QUÍMICA!! Lo curioso del tema es que si alguno de estos átomos falla, ¡¡vamos de culo, cuesta abajo y sin frenos, se producen desequilibrios químicos y comienzan a evolucionar los estados carenciales… todo gracias a la bendita química!!

 

En nuestro organismo, se producen millones de reacciones químicas, en estas reacciones, están implicados los COFACTORES, AMINOÁCIDOS, OLIGOELEMENTOS… ¿pero sabes lo que son?

  • los cofactores son sustancias de naturaleza no proteica, que son necesarias para que una proteína realice su función en el organismo; a estas proteínas, se las llaman enzimas. Se puede decir que el 100% de las reacciones metabólicas de nuestro cuerpo están mediadas por enzimas. En este caso los cofactores influyen en la velocidad de dichas reacciones, pudiendo decir que son activadores obligatorios, cuando termina la reacción, ambos se separan, la enzima por un lado y el cofactor por otro, entonces la enzima queda inactivada.

Tenemos dos tipos de cofactores:

  • cofactores que son iones metálicos como el hierro, manganeso, cobre, potasio, molibdeno, níquel, zinc… ¡¡son IMPRESCINDIBLES, para que nosotros vivamos en homeostasis!! Si alguno de ellos falta, ¡empiezan los problemas y si no se pone remedio, llegan las enfermedades! Estos minerales se unen a las enzimas
  • cofactores que son coenzimas, aquí tenemos las vitaminas, el grupo que mejor representa estas, son las vitaminas del grupo B, tenemos los cofactores NADP+ que es un derivado de la vitamina B3 o niacina, coenzima A que es un derivado de la vitamina B5 o pantotenato.

Deciros que los cofactores son sustancias IMPRESCINDIBLES, se necesitan en cantidades mínimas (mg por día), ¡¡pero si faltan… lo tenemos muy chungo!! Por ejemplo si tenemos un déficit de vitamina B6 (o piridoxina), esto desencadena un aumento de la homocisteína (es un compuesto que está implicado en los daños producidos en las paredes de los vasos sanguíneos, conduciendo a la acumulación de placas de ateroma y por consiguiente, al desarrollo de enfermedades cardiovasculares), se produce también un agravamiento en la depresión y el estrés, llegas a tener una falta de energía importante. ¿Lo estás viendo? Las deficiencias de este tipo de sustancias, desencadenan estados carenciales y el desarrollo de enfermedades.

sintetización de l-triptófano, 5htp, serotonina y melatonina


  • Los aminoácidos funcionales son moléculas orgánicas (formadas por oxígeno, nitrógeno, carbono, hidrógeno) que constituyen las proteínas, se les llama así porque en su composición también hay un grupo amino (-NH2) y un grupo ácido carboxílico (-COOH), ¡¡más química!!

Se sabe que hay 20 aminoácidos que forman parte de las proteínas, aunque existen muchos más. Son fundamentales para nuestro buen estado de salud, pues regulan y controlan funciones vitales, reparan daños, defienden de agentes externos, mantienen al cerebro, participan en la construcción de músculos.

Los aminoácidos funcionales dividen en:

– aminoácidos esenciales, no los produce el cuerpo y deben de ser ingeridos a través de la comida ¿Te suena la lisina, el triptófano, la arginina, la metionina… ? pues son esenciales para el buen funcionamiento de nuestro organismo

  • la lisina impide el crecimiento de virus, como el de los herpes, forma colágeno para los huesos, tendones y articulaciones, es fundamental para el crecimiento y reparación de tejidos, hormonas, enzimas y anticuerpos, disminuye los niveles de los triglicéridos en sangre y aumenta la biodisponibilidad del hierro.
  • arginina está implicada en la cicatrización de heridas, produce y regenera tejidos. Se convierte en aminoácido esencial en determinadas condiciones, como es el crecimiento y en situaciones de estrés físico, desempeña un papel importante en el rendimiento cardiovascular,  participa en la eliminación del amoniaco, sustancia muy tóxica para nuestro organismo, procedente del ciclo de la urea.
  • metionina disminuye el colesterol en sangre, porque es capaz de descomponerlo, es antioxidante, en problemas de piel, pelo y uñas, ¡es fantástico! Además participa en la síntesis de ADN y ARN, es fundamental en caso de heridas y traumas, pues repara los tejidos
  • carnitina se elabora a partir de la lisina, transporta ácidos grasos de cadena larga, hacia las mitocondrias, para producir energía, ¡es tan importante, que si no fuera así, el músculo cardíaco, no obtendría energía para latir! Carnitina produce calor a partir del tejido adiposo marrón, por ello se recomiendo mucho a deportistas, actúa sobre la motilidad espermática.

aminoácidos no esenciales, son aquellos que los sintetizamos en nuestro cuerpo, aquí tenemos:

  • ácido aspártico protege nuestro hígado, aumenta la resistencia y el rendimiento físico (por ello los deportistas toman suplementos con ácido aspártico), mejora el sistema inmunológico y combate la fatiga crónica
  • prolina es fundamental para nuestras articulaciones, ligamentos, tendones y es un componente del cartílago
  • cisteína es una fuente de azufre para nuestro cuerpo, es un componente fundamental de la glutatión. La cisteína ayuda a detoxificar el organismo, elimina metales pesados, forma parte de algunas enzimas digestivas, además es un antioxidante natural para nuestra piel y el pelo (haciendo que crezca y reparándolo) y nos protege, frente a las radiaciones solares y procesos que cursen con la producción de radicales libres. Es precursor de otro aminoácido como la taurina y de la condroitina (forma parte de los cartílagos)
  • tirosina es precursor de neurotransmisores como la dopamina, adrenalina, epinefrina y serotonina, participa en el funcionamiento de las cápsulas suprarrenales, la tiroides y la glándula pituitaria; mejora el sueño, la concentración y la memoria.
  • glicina actúa como un neurotransmisor del sistema nervioso, forma parte de la hemoglobina y actua como antiácido.
  • taurina es sintetizada por nuestro cuerpo a partir de cisteína, participa en el funcionamiento del cerebro, corazón, vesícula biliar, ojos…. En la vesícula biliar, la taurina se transforma en ácido taurocólico, y este a descomponer las grasas en el intestino. Como curiosidad decirte que la vitamina A, la B6, el zinc y el manganeso ayudan a sintetizar taurina
  • glutamina es esencial para que el cerebro puede utilizar la glucosa como fuente de energía; es el combustible de nuestro intestino, a parte de reparar la mucosa intestinal, cicatriza la úlceras digestivas también mejora el rendimiento deportivo y mejora la detoxificación hepática.

Los oligoelementos son sustancias que nuestro cuerpo NO puede fabricar, por lo que hay que tomarlos a través de la comida.

Los oligoelementos son INDISPENSABLES para que nuestras células sigan funcionando, están implicados en cientos de procesos vitales, si faltan se producen desordenes en nuestro cuerpo, acarreando enfermedades.

Un ejemplo sería el molibdeno es un oligoelemento, que es ESENCIAL para prevenir la gota y evitar la concentración del ácido úrico en nuestras articulaciones, es el responsable de que se elimine las sustancias tóxicas, también influye mucho en la degradación del alcohol, pues estimula a las enzimas hepáticas responsables de hacerlo.

Bueno, te puedes preguntar ¿si yo como de forma saludable, cómo puedo tener carencia de estos oligoelementos? Pues verás, puede existir un sobreconsumo de los mismos ¡y tú no haberte enterado! Por estrés, por convalecencias después de una enfermedad, necesitas más oligoelementos como el magnesio y el zinc, ya que se produce un aumento en su eliminación por vía urinaria, los metales pesados y la contaminación medioambiental, los quelan (se unen a ellos irreversiblemente) y los eliminan. Una mala asimilación de los oligoelementos, puede pasar por tener una disbiosis intestinal.

Decirte que en periodos de crecimiento, embarazo, estrés, si practicas mucho deporte, comes mal, tienes disbiosis intestinal, deberías suplementarte con oligoelementos. Si te decides a hacerlo, consúmelos en forma de complejos de oligoelementos, ya que en nuestro cuerpo, las reacciones enzimáticas, se producen en cascada, al consumir un complejo de oligoterapia, evitamos que las reacciones se interrumpan por la carencia de alguno de ellos

¿Entendéis la catástrofe que se produce cuando falta alguno de estos elementos con los cofactores, oligoelementos o aminácidos? ¡¡Somos pura química!! Y la medicina convencional, cuando tenemos carencia de alguna de estas sustancias y aparece algún síntoma, ¡nos manda un fármaco y a volar! ¿Por qué no tratan de solucionarlo con este tipo de nutrientes? Más sencillo, más saludable, sin efectos secundarios (¡por supuesto cuando son usados cómo te indican!)

¡Piensa en verde, piensa en tu salud!

Referencias:

Nelson, David y Cox, Michael. (2008). Lehninger, Principles of Biochemistry. (5ª edición). New York: W.H. Freeman and Company. ISBN-13: 978-0716771081

Sauke, David J.; Metzler, David E.; Metzler, Carol M. (2001). Biochemistry: the chemical reactions of living cells. (2ª edición). San Diego: Harcourt/Academic Press. ISBN: 0-12-492540-5.

F. A. Bryce (1979). SAM – semantics and misunderstandings. Trends in Biochemical Sciences, 4(3):N62.

Cofactores enzimáticos

Berg, J., Tymoczko, J., & Stryer, L. (2003). Bioquímica (Quinta ed.). Barcelona: Reverté, S.A.Páginas 192-194

Lehninger, A. (1995). Bioquímica: las bases moleculares de la estructura y función celular (Segunda ed.). Barcelona: Omega, S.A. Páginas 189-192

Moran, L., Scrimgeur, K., Perry, M., Rawn, J., & Horton, H. (2008). Principios de Bioquímica (Cuarta ed.). México: Pearson Educación.Páginas 192-215

Stryer, L. (2001). Bioquímica (Cuarta ed.). Barcelona: Reverté, S.A. Páginas 181-186

http://www.genome.jp/kegg/pathway.html

Categorie: Vida sana

disbiosis

Tratamiento natural de la disbiosis intestinal

Tratamiento natural de la disbiosis intestinal

¡Holaaaaa!, el otro día le diagnosticaron, a una paciente de la farmacia disbiosis intestinal, ¡casi le da un infarto…disbiosis intestinal, qué “palabro”!. Tenía molestias en el estómago, estreñimiento, déficit de vitamina B12, dolor en las articulaciones, estaba cansadísima y tenía problemas para dormir.

Y vino para preguntarnos que es lo que era aquello de la disbiosis…  porque el médico, le había explicado cosas, pero no se enteró muy bien. ¡La pobre con los nervios!…

Y me pareció, que escribir sobre la disbiosis intestinal, sería un buen tema.

Pero antes.. ¿sabéis qué es la disbiosis intestinal?

Se trata, de una alteración de nuestra microbiota intestinal, esto va a producir o bien una disfunción en el metabolismo o una inflamación crónica. Hay mucha gente con disbiosis intestinal, ¡ pero no lo sabe!

Desgraciadamente por el tipo de vida que llevamos; la alimentación, antibióticos y el exceso de higiene, se produce una alteración en los organismos que componen nuestra microbiota intestinal; se sabe que tenemos un 85% de microbiota “buena” y un 15% de “mala” ¡pero es necesaria!

Nuestra microbiota está constituida por:

– microbiota residente normal: Enterococcus, Lactobacillus, Bifidubacterium , Bacteroides, E. coli entre otros.

– microbiota pasajera: E. coli lactosa negativa, Pseudomonas, Klebsiella pneumoniae, Staphilococcus, Streptococcus,…

– Levaduras: como la Cándida Albicans.

– Mohos: Aspergillus sp

Todos viven en armonía en el intestino, existen más de 100 millones de bacterias que se dividen en más de 300 especies distintas. Todos ellos protegen la mucosa de la pared intestinal, que es la 1º barrera de defensa frente a microorganismos patógenos y sustancias tóxicas, pues van a desequilibrar la armonía en el ecosistema intestinal, en el que viven. ¡Y es entonces, cuando comienzan los problemas!; empieza a producirse un intestino permeable o disbiosis o también llamado leaky gut.


¿Qué ocurre cuando tienes disbiosis intestinal?

Las paredes de tu intestino funcionan, como una barrera selectiva, dejan pasar nutrientes y rechazan sustancias tóxicas (imagínatela, cómo si fuera un colador). Estos nutrientes deben de tener un tamaño adecuado para pasar, si tu intestino, está en óptimas condiciones, los nutrientes que superen ese tamaño no pasan, ¡pero si tienes disbiosis intestinal, SI que se van a colar! (tu colador tiene un agujero y va a dejar pasar partículas de mayor tamaño, del que debería).

Parece ser que la pared intestinal se encuentra dañada en un 80% de la población, por culpa de la alimentación que tenemos, el estrés, la excesiva ingesta de antibióticos y el medioambiente.

¿Y te preguntarás, cómo se pueden originar estos “agujeros” en la membrana de la pared intestinal, que causan la disbiosis?. Verás, todos sabemos que la pared intestinal está constituida por capas de células (imagínatela, como una pared de ladrillos, unidos por cemento), entre célula y célula se ha visto que existen unas uniones. El Dr. Alesio Fassano, descubrió la existencia de una proteína llamada ZONULINA, que le indica a estas uniones cuando debe de abrirse y cuando cerrarse, para que puedan pasar los nutrientes.

Cuando se produce demasiada Zonulina, estas uniones quedan abiertas y no son capaces de cerrarse, penetran moléculas que no deben de entrar, por su gran tamaño o por ser tóxicas. Estas moléculas pasan a tu torrente sanguíneo y desde allí son transportadas, hasta distintas zonas de tu cuerpo, como puede ser los cartílagos y huesos, la tiroides, el páncreas… Aquí el tema se empieza a complicar, pues tus células, encargadas de mantener nuestra inmunidad (macrófagos, células T, células B…) al detectar estas moléculas cómo cuerpos extraños, comienzan a atacarlas (también el órgano o el tejido donde se han depositado), desencadenando una hiperactividad inmune, la cual deriva en una respuesta inflamatoria totalmente inapropiada. Si esto persiste en el tiempo, se termina desarrollando las enfermedades autoinmunes como son la celiaquía, la tiroiditis de Hashimoto, la psoriasis, la artritis reumatoide, fibromialgias, diabetes mellitus 1


¿Qué puedes hacer para mejorar la disbiosis intestinal?

Está clarísimo por tanto, que una buena salud intestinal, va a condicionar mucho el desarrollo de las enfermedades autoinmunes y también de desarrollar una inflamación sistémica, por lo que desde la farmacia siempre propongo para mantener el estado de tu microbiota intestinal lo siguiente:

– uso de probióticos puede ser muy beneficios para los casos de la disbiosis, búscalos siempre que contengan cepas de Bifidobacterias y Lactobacilos (sobre todo la cepa L. rhamnosus, pues es la única cepa, capaz de anclarse al intestino) y utiliza probióticos SIEMPRE, después de haber tomado antibióticos o antiinflamatorios.

– el molibdeno es un oligoelemento, que protege a los lactobacilus de nuestra microbiota intestinal de oxidarse, por lo que favorece su equilibrio y buen funcionamiento

– toma L-glutamina, es un aminoácido, que interviene en la formación de proteínas. Es una fuente de energía para los linfocitos y las células intestinales, mejora la calidad de la mucosa intestinal, tiene una función antioxidante, e interviene en procesos inmunológicos (secreta inmunoglobulina A).

raíz de cúrcuma, este tiene un principio activo, llamado curcumina, que disminuye la inflamación y el estrés oxidativo


Además para controlar tu disbiosis SIEMPRE recomiendo cambiar de forma RADICAL los hábitos de vida como es:

NO consumas azúcares refinados, NI hidratos de carbono procedentes de grano (cereales), NI comida procesada, NI gluten (zonulina)

– aumenta el consumo de fruta y verdura, por su riqueza en fibra

– intenta llevar una vida con poco estrés, haz ejercicio, practica el yoga o el mindflullness

– evita la ingesta de antibióticos si NO SON NECESARIOS (recuerda que estos sólo son efectivos frente a infecciones producidas por bacterias, NUNCA frente a virus u hongos).

– realiza al menos dos veces al año una limpieza hepática, para disminuir la sobrecarga hepática. Puede ser que comas muy sano, pero nos rodean muchas sustancias tóxicas que están dispersas en el ambiente y pueden sobrecargar tu hígado

Bueno, creo que ya está claro lo que significa la disbiosis intestinal y todas las consecuencias que te puede acarrear si no se controla. Y espero que te sirva de mucha ayuda, los consejos y tratamientos naturales para controlarla.

¡¡Es bueno pensar en verde!! Hasta el próximo día

Referencias:

Wallace DJ, Hallegua DS Fibromyalgia: the gastrointestinal link.Curr Pain Headache Rep. 2004 Oct;8(5):364-8. Review.

PMID: 15361320

  1. Petersen and J. L. Round, “Defining dysbiosis and its influence on host immunity and disease,” Cell. Microbiol., vol. 16, no. June, pp. 1024–1033, 2014.
  1. Cerf-Bensussan and V. Gaboriau-Routhiau, “The immune system and the gut microbiota: friends or foes?,” Nat. Rev. Immunol., vol. 10, no. 10, pp. 735–744, 2010.

Escobedo G, López-Ortiz E, Torres-Castro I

La microbiota como agente inductor de la obesidad, la inflamación sistémica y la resistencia a la insulina Rev Invest Clin 2014; 66 (5)

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Categorie: Vida sana